Drogas de Anestesistas
 

ÓXIDO NITROSO

ÉTER Y CLOROFORMO

FENCICLIDINA

KETAMINA

 

  Imagen tomada de la galería de fotos del Windows

Roquet y yo descubrimos las notables cualidades de la ketamina cuando es empleada en combinación con drogas psicodélicas clásicas... De esa manera descubrimos la forma de soltar la atadura que mantiene al ego ligado al cuerpo, mientras lo liberábamos temporalmente del proceso de pensamiento. Esta combinación de dos psicodislépticos facilitaba la catarsis y viajes más profundos en nuestros pacientes. Roquet estableció la seguridad de este procedimiento en cientos de sesiones con cientos de pacientes sin registrar incidencia de toxicidad o daño alguno, con resultados marcadamente positivos. Por desgracia, luego de este descubrimiento nuestro, a mediados de los años setenta, la mayor parte de su trabajo tuvo que ser realizado clandestinamente y nunca fue publicado… Las fronteras de la mente son una región salvaje y hermosa que resulta aterradora para los legisladores así como para muchos profesionales de la salud mental.

Richard Yensen en: Una terapia prohibida

 

 

En la antigüedad las tentativas de suprimir el dolor y el movimiento corporal de un paciente durante procedimientos quirúrgicos, incluían técnicas tan bárbaras como la sofocación, la contusión cerebral, la administración de altas dosis de preparados hechos a partir de plantas con propiedades narcóticas, o la clásica intervención de cuatro hombres corpulentos que sujetaban al paciente para inmovilizarlo por medio de la fuerza.

Todo esto cambió hasta 1844 gracias al descubrimiento fortuito de un dentista norteamericano llamado Horacio Wells. En 1847, el cloroformo fue utilizado como anestésico por el doctor James Simpson de Edimburgo y un año después, gracias a diversas investigaciones, se generalizó el empleo del éter. Estos importantísimos descubrimientos terminaron con siglos y siglos de sufrimiento e inauguraron la era de los llamados anestésicos: substancias psicoactivas que interfieren con la percepción de las sensaciones.

A pesar de los notables descubrimientos del siglo XIX, la anestesiología moderna se instaura hasta 1915 con la introducción de la procaína, el prototipo de todos los derivados sintéticos de la cocaína que se utilizan para anestesiar las membranas mucosas. En la década de 1930 se lanzan ciertos barbitúricos de uso intravenoso como el triopental. Diez años más tarde el curare empieza a utilizarse para relajar los músculos abdominales. En 1956 se ponderan las propiedades del gas halotano, en 1959 las de la fenciclidina y en 1965 las de la ketamina, ambas comercializadas por Parke & Davis; poco después se introduce el uso del fentanil, un opiáceo sintético que a la fecha ha resultado ser el fármaco más poderoso para inhibir la percepción sensorial.

Hoy en día los anestesiólogos emplean verdaderos cocteles de fármacos antes y durante las operaciones quirúrgicas. Tales cocteles incluyen tranquilizantes o hipnóticos para disminuir la ansiedad, analgésicos para aliviar el dolor, antieméticos contra el vómito y por supuesto un anestésico (aunque en ocasiones se utilizan dos o más que actúan en combinación).

Estas útiles drogas se clasifican en: anestésicos generales como el óxido nitroso, el éter, el cloroformo, el halotano, el triopental y el fentanil que bloquean todo tipo de sensaciones; anestésicos locales como el curare, la cocaína, la novocaína, la lidocaína, la procaína y la mepivacaína que actúan únicamente en el sitio de administración; y anestésicos disociativos como la fenciclidina y la ketamina que inhiben las sensaciones sin provocar depresión respiratoria y generan una disociación entre el cuerpo y la mente.

El óxido nitroso, el éter, el cloroformo, la fenciclidina y la ketamina presentan efectos subjetivos que han resultado atractivos para muchas personas. Debido a este hecho y al descubrimiento de nuevos anestésicos, las aplicaciones clínicas de este grupo de psicofármacos son cada día más limitadas. Sin embargo su empleo fuera del área médica persiste y ha contado con ciertas épocas de auge. Es por ello que serán analizados con mayor detalle en este capítulo.

 

 
FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Internet: Alt.drugs ([email protected]) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: "Subjective Effects of Nitrous Oxide", originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882 Posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page ([email protected])

15. Yensen, Richard:  en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

 

 

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