Adicción y enfoques para tratarla

   
 

SEGUNDA PÁGINA
Enfoques alternativos u holísticos / La adicción como tropiezo en el camino del buscador / La meditación Vipassana /
La terapia de Jaques Mabit en Taquiwasi / La terapia de Josep Maria Fericgla / La adicción como emergencia espiritual según los Grof / La hipnisis regresiva de Brian Weiss / La dimensión espiritual para sanar las adicciones según Cunningham y Ramer
Fuentes de consulta acerca de la adicción

   
 

ENFOQUES ALTERNATIVOS U HOLÍSTICOS

El término "alternativo" aplicado al ámbito terapéutico se utiliza para hacer constar que se trata de un enfoque distinto al de la medicina convencional, también denominada ortodoxa o escolástica, que únicamente se ocupa de la parte física del ser humano y confina su psique al campo de la psiquiatría o la psicología sin tener en cuenta su dimensión espiritual.

La palabra "holístico" hace referencia a la totalidad y utilizada en el contexto terapéutico significa que el enfoque considera a la persona como un todo y el tratamiento no se basa en un aspecto particular de la persona, sino que trata de atender al mayor número posible de factores.

La gran mayoría de terapias alternativas u holísticas coinciden en considerar al hombre como un ser espiritual y abordan cualquier problemática desde esa perspectiva, para después aportar soluciones a los aspectos físicos, emocionales, mentales y sociales involucrados en el problema que aqueja a la persona.

En el caso del problema de la adicción, los terapéutas holísticos no rechazan una primera fase de asistencia médica ortodoxa para lograr la desintoxicación antes de iniciar una terapia de reestablecimiento; pero posteriormente recomiendan tratamientos más o menos integrales cuyo objetivo es devolver el poder a la persona y en la mayoría de los casos, orientar su vida en un contexto espiritual, aunque no religioso. El financiamiento de todas estas terapias suele ser privado y en ocasiones se manejan también con donativos.

 

 

La adicción como tropiezo en el Camino del buscador

Dathlefsen y Dahlke, los autores de La Enfermedad como Camino, nos dicen que un adicto es un buscador que se quedó perdido en la búsqueda y se olvidó de seguir buscando, "conformándose con un sucedáneo", que puede ser cualquier cosa, no sólo drogas:

Todos los grandes héroes de la mitología y la literatura buscaban algo, pero no dejan de buscar hasta que lo encuentran. La búsqueda lleva al héroe por peligros, perplejidad, desesperación y oscuridad. Pero cuando encuentra, lo encontrado hace que todos los esfuerzos parezcan insignificantes. El ser humano va a la deriva y en su deambular es arrojado a las más extrañas playas del alma, pero en ninguna debe demorarse ni encallar, no debe dejar de buscar hasta haber encontrado.

"Buscad y encontraréis", dice el Evangelio. Pero en que se asusta de las priuebas y peligros, de las penalidades y extravíos del camino, se queda en la adicción. Proyecta su afán de búsqueda en algo que ya ha encontrado en el camino y ahí termina la búsqueda. Asimila el sucedáneo a su objetivo y no se ve harto. Trata de saciar el hambre con más y más del mismo sucedáneo y no advierte que cuanto más come, más hambre tiene. Se intoxica y no advierte que se ha equivocado de objetivo y que debería seguir buscando. El miedo, la comodidad y la ofuscasión le aprisionan. Todo alto en el camino puede intoxicar. En todas partes acechan las sirenas que tratan de retener al caminante y hacerlo prisionero.

Cualquier cosa puede provocar adicción cuando no la limitamos: dinero, poder, fama, influencia, saber, diversión, comida, bebida, ascetismo, ideas religiosas o drogas. Sea lo que fuere, todo tiene justificación en cuanto que experiencia y todo puede convertirse en manía cuando no sabemos decir basta. Cae en la adicción el que se acobarda ante nuevas experiencias. El que considera su vida como un viaje y siempre va de camino es un buscador, no un adicto. ... El problema no es lo que nos provoca la adicción sino nuestra pereza para seguir buscando. El examen de las adicciones nos indica, en el mejor de los casos, el objeto de las ansias de cada cual. Y nuestra perspectiva queda sesgada si absolvemos las adicciones aceptadas por la sociedad (riqueza, trabajo, éxito, saber, etc.). (12)

Respecto al alcohol, nos dicen los autores que el alcohólico ansía un mundo sin penas ni conflictos, lo cual no es malo, a menos que se intente conseguirlo rehuyendo los conflictos y los problemas, como es el caso de quien abusa del alcohol: "él no está dispuesto a encararse con la conflictividad de la vida y resolverla con el esfuerzo. Con el alcohol adormece sus conflictos y problemas y se pinta un mundo sano". Dicen también que generalmente, en el alcohol se busca calor humano, mediante la destrucción de las barreras e inhibiciones provocando una camaradería inmediata a la que luego falta profundidad y solidez. "El alcohol es la tentativa de apaciguar el deseo de búsqueda de un mundo sano, feliz y hermanado. Todo lo que se oponga al ideal hay que ahogarlo en vino."

 

Respecto al tabaco, nos recuerdan que está relacionado con las vías respiratorias y los pulmones, con la respiración, que tiene que ver sobre todo con la comunicación, el contacto y la libertad: "Fumar es el intento de estimular y satisfacer este afán. El cigarrillo es el sucedáneo de la auténtica comunicación y la auténtica libertad.".

Respecto a la cocaína, nos dicen que quien la busca, busca el éxito y a final de cuentas, lLa búsqueda del éxito es siempre una búsqueda de amor. "Por ejemplo, en el mundo del espectáculo y del cine está muy extendido el uso de la cocaína. El ansia de amor es el problema específico de esta profesión. El artista que se exhibe busca el amor y espera calmar estas ansias con el favor del público. La circunstancia de que esto no sea posible hace que, por un lado, constantemente se 'supere' y, por el otro, se sienta cada vez más desgraciado. Con o sin estimulante, aquí la adicción se llma éxito, con el que se pretende calmar el hambre de amor."

Respecto a los psicoactivos visionarios, dicen que quien las consume tiene el propósito, más o menos conciente, de realizar experiencias mentales y trascendentales: "No es fácil determinar si son medios legítimos para abrir nuevas perspectivas a la conciencia, ya que el problema no se halla en la droga propiamente dicha sino en la mente del individuo que la utiliza... suele ser muy difícil controlar el nuevo espacio mental que nos abren las drogas y no ser invadido por él." Por eso concluyen que: "Cuanto más se adentra uno en el camino de la verdadera búsqueda, menos necesita de las drogas". (12)

 

La Meditación Vipassana

Gotama el Buda dijo: "Cualquier sufrimiento que surja, tiene una reacción por causa. Si todas las reacciones cesan, entonces no hay más sufrimiento".

Entre las herramientas que enseñó a sus contemporáneos para detener la reacción y alcanzar la liberación, se encuentra una sencilla y poderosa técnica para desarrollar la capacidad de contemplar las cosas tal como son. Esta técnica se llama Vipassana que significa "visión cabal" y consiste en trabajar erosionando poco a poco las respuestas condicionadas hasta liberar totalmente a la mente. Un camino racional y paciente.

Para practicar Vipassana sólo hay que observar con atención y ecuanimidad las sensaciones en todo el cuerpo. Estas sensaciones se experimentan debido a la infinita variedad de combinaciones de las cualidades básicas de la materia -masa, cohesión, temperatura y movimiento- que presentan las partículas subatómicas llamadas kalapas.

Cuando se adquiere la capacidad de observar cualquier sensación sin reaccionar ante ella, la mente empieza automáticamente a penetrar más allá de la realidad aparente del dolor hasta alcanzar su naturaleza sutil que no consiste más que en vibraciones que surgen y desaparecen a cada instante. Así es como se adquiere la conciencia de  que todo tiene un tiempo de duración determinado pasado el cual se termina y surge algo nuevo. A esta única constante que es el cambio, se le llama anicca, impermanencia. Cuando finalmente se experimenta la realidad sutil, la conciencia del anicca permite vivenciar la inutilidad del apego y se alcanza la liberación del sufrimiento.

Dentro de la óptica de las enseñanzas budistas practicadas por la correinte de los meditadores de Vipassana, toda adicción es producto de una adherencia (upadana) que al repetirse, se convierte en un deseo vehemente (tanha), generando condicionamientos (sankharas), que son la fuente del comportamiento compulsivo. El propósito de la Meditación Vipassana consiste pues en abordar directamente la raíz del problema erradicando complettamente los condicionamientos. Según lo explica el Dr. Chokhan:

"Vedana samosarana sabbe dhamma", dijo el Buda, que significa: Todo lo que pasa por la mente está acompañado por sensaciones corporales. Esta interrelación entre la mente y la materia es la clave de la práctica de Vipassana, la cual, trabajando con las sensaciones corporales alcanza progresivamente niveles más profundos de la mente hasta remover las raices de la adicción.

La dependencia química es en realidad una adicción a la sensación corporal placentera (sukha vedana), que surge debido al fluido bioquímico (asava) en el cuerpo, específico de la farmacodinámica de la droga ingerida. Este fluido bioquímico (asava), influencia la mente suscitando un deseo vehemente (tanha), el cual como respuesta, precipita las subsecuentes tomas de droga y viceversa; se isntaura entonces un círculo vicioso y se desarrolla una aderencia (upadana), que conduce al uso repetitivo y compulsivo de la droga...

Progresivamente, el adicto va más allá de la aderencia hacia la droga inductora de sensaciones hacia el deseo vehemente, esto es, se desarrolla el deseo por el simple deseo. En esta fase la estimulación externa de la droga se convierte en algo secundario, prueba de ello es el fenómeno del poliabuso, donde la droga favorita se cambia por cualquier otra cuando ésta no está disponible. Este ciclo de adicción al deseo vehemente continúa en la vida cotidiana, incluso cuando el adicto no está bajo la influencia de la droga; el recuerdo de los efectos placenteros de la droga genera el deseo vehemente, que es acompañado por sensaciones y el proceso de multiplicación del deseo continúa sin freno, conduciendo a la formación de fuertes condicionamientos (sankharas) de adicción. (2)

La persona con problemas de adicción que desee acabar con su dependencia a través de la Meditación Vipassana debe haber salido ya del síndorme de abstinencia de la droga, por lo menos uno o dos meses antes de la fecha de su primer curso intensivo de 10 días, en el que se le enseña la técnica de Meditación Vipassana (Ver más acerca de los cursos de Vipassana en Mind-Surf).

Durante el curso, el estudiante se da cauenta de que su adicción no es sólamente a los químicos de los cuales ha abusado, sino a diversos comportamientos negativos que han creado fuertes condicionamientos en su mente y en su cuerpo. Es por ello que normalmente a los adictos les cuesta más trabajo y más tiempo concentrarse en sus sensaciones corporales y experimentarlas. De hecho, algunos pueden necesitar tomar más de un curso para aprender a hacerlo, según la experiencia de diversos Maestros de Vipassana. Ellos dicen que esto no es un obstáculo insuperable, pues "si uno continúa trabajando paciente y continuamente, tarde o temprano, uno se las arregla para romper la barrera entre la mente conciente y la mente inconciente y uno comienza a sentir sensaciones en todo el cuerpo."

Junto con la conciencia (sati) de las sensaciones, se desarrolla el entendimiento de su naturaleza impermanente (anicca), lo cual permite que eventualmente uno pueda observar objetiva y ecuánimemente (upekkha) todas las sensaciones, sean éstas placenteras o desagradables, hasta reaccionar frente a cualquiera de ellas con neutralidad. De esa manera, poco a poco, en lugar de experimentr deseos vehementes o aversiones, uno permanece ecuánime y deja de producir condicionamientos (sankaras); y mediante la práctica continua de la Meditación Vipassana, se van eliminando capa tras capa los viejos condicionamientos acumulados, y de esta forma se llega a la verdadera causa de la adicción y gradualmente se logra erradicarla.

Como dice el Dr. Chokan, la Meditación Vipassana no es algo mágico o milagroso:

El progeso requiere una fuerte voluntad para salir de la adicción... Por eso es que se necesita mucha preparación y motivación antes de que el adicto pueda hacer un curso de Vipassana; los consejos y la enseñanza de la anapana-sati (conciencia de la respiración) resultan cruciales. Esto permite que uno pueda trabajar propiamente y conseguir los resultados deseados, como se ha observado en "Cerenian House" en Perth, Australia y en "Start Again", en zurich, Suiza, los centros de terapias contra la adicción para personas con dependencias, fundadas y administradas por meditadores de Vipassana desde 1981 y 1992, respectivamente. (2)

En ambas clínicas los miembros del estaf son antiguos meditadores y varios de ellos son exadictos que con su experiencia y la aplicación de la misma a su vida cotidiana consiguen actuar muy empática y sensitivamente con las personas que llegan solicitando ayuda. Estas personas no sólo son instruidas en la técnica, sino que son apoyadas y asesoradas después del curso de Vipassana, para asegurarse de que estén trabajando con la técnica regular y adecuadamente.

Atraídos por la novedad de esta efectiva terapia, los dos centros de Australia y Suiza son constantemente visitados por terapeutas de todo el mundo que desean incorporar las técnicas de meditación Vipassana y Anapana-sati. tanto en sus propios programas terapéuticos como a su vida personal, ya que la Meditación Vipassana no está particularmente orientada hacia los adictos a sustancias psicoactivas, sino en general hacia las personas que desean tranquilidad y felicidad en su vida cotidiana:

Con la práctica del Vipassana, uno aprende como conducir su vida diaria, para liberarse cada vez más del sufrimiento (dukkha). Uno trata de observar cómo es que lidia con varias situaciones, para ver si uno está reaccionando o permanece ecuánime. Sólo cuando reaccionamos generamos negatividad y nos sentimos mal. Unos pocos momentos de observar las sensaciones corporales tranquilizan la mente, llevándola a la ecuanimidad para que uno permanezca en balance: entonces, en lugar de reaccionar ciegamente, uno puede escoger el mejor curso de acción. De acuerdo a esto, al adicto a las drogas se le aconseja: "No sucumbas en el momento en que la urgencia del deseo vehemente suurja. En lugar de eso, espera un rato, unos 100 ó 15 minutos. Acepta el hecho de que una urgencia de usar la droga ha surgido en tu mente y empieza a observar cualquier sensación que experimentes durante ese tiempo en tu cuerpo, ya que las dos cosas están interrelacionadas. Y al experimentar la naturaleza impermanente de las sensaciones, encontrarás que esta urgencia se debilita y pasa". De esta forma, la práctica del Vipassana ayuda en momentos de estrés, que en el pasado habrían podido llevar a la persona a una recaída, y el meditador se vuelve cada vez más resistente a las amenazas a su sobriedad hasta que éstas desaparecen.

El Buda es llamado Maha Bhisaka, el gran médico, porque ha dado al mundo esta maravillosa técnica del Vipassana, con cuya práctica, uno se libera de todas las enfermedades y todo nuestro ser es infundido de infinito amor (metta), compasión (karuna), felicidad (mudita) y ecuanimidad (upekha). La vida se vuelve plena, armoniosa y fructífera. Pero todo esto no se alcanza sólo por acudir a un curso de días días de Vipassana. No hay caminos cortos. Uno tiene que hacer considerable y sostenidos esfuerzos. Un curso de diez días seguido por una práctica regular pone en marcha un procesod e mejoramiento, que vale la pena intentar, pues es sublime y elevador. Aquellos que realmente deseen salir de su adicción, deben tomar un curso de Vipassana para su propia emancipación, y por el beneficio de otros. (2)

Para saber mayor información sobre el Vipassana recomiendo leer la entrevista que le hice a Eugenio, un abogado a quien la práctica de esta técnica le ayudó a abandonar definitivamente el alcoholismo; y el artículo que escribí sobre mis experiencias personales: "Vipassana: una joya dorada en la aventura del conocimiento de la conciencia" en las páginas de DFIR.

 

 

La terapia de Jaques Mabit en Takiwasi

La comunidad de Takiwasi en Tarapoto, Perú, ha sorprendido al mundo por su planteamiento poco convencional de curar adicciones con la ayuda de la ayahuasca. En plena selva amazónica trabaja un singular equipo de psicólogos académicos y chamanes que enseñan al adicto a valorar la dimensión sagrada de las plantas de poder y a recobrar el respeto por la naturaleza y por su propio cuerpo. Este centro ha llamado la atención de muchas personas por ser una ejemplo vivo y funcional de la síntesis de la medicina ortodoxa con la medicina tradicional.

Jaques Mabit, un médico de origen francés que tuvo acceso al conocimiento de diferentes chamanes o curanderos de la zona, es el iniciador de Takiwasi. Su propuesta es clara y valiente: "que el paciente toxicómano entre en el mundo de las plantas sagradas con la actitud de llegar a un encuentro con el espíritu, sin quedarse en una mera toxicomanía de experiencias variadas que no logran conectar con lo que en realidad cura y otorga sabiduría; eso que algunos llaman Dios". (1)

Mabit llegó a Perú hace 18 años para trabajar en un convenio franco-peruano dirigiendo un pequeño hospital. Allí colaboró con curanderos que le decían que los espíritus les enseñaban a través de la ayahuasca, de las dietas y de los retiros. Le aseguraban que no entendería nada si no la tomaba, ya que ellos sólo podían prepararle la ayahuasca pero el trabajo lo tenía que hacer él, ya que la planta le enseñaría directamente. Mabit dice haberla probado con entrega y cautela: "tomar ayahuasca fue una revelación para mí porque se desgarró el velo y vi que sí había otra realidad, y una posibilidad de acceder y comunicarse con esa otra dimensión."

Asegura también que en determinado momento "la voz, el espíritu", le dijo que su camino era trabajar con adictos toxicómanos y tres años más tarde, en otra sesión de ayahuasca realizada en 1989, le llegó la confirmación de que ese era el momento. Poco después comenzó a formar un equipo con otras personas. Actualmente trabajan principalmente con oriundos de la zona afectados por la cocaína y algunos extranjeros, como la mayoría son personas de bajos recursos la mayoría no pagan. Takiwasi recibe algunas donaciones y subvenciones de organismos internacionales para el mantenimiento de cada paciente que les cuesta alrededor de 500 dólares mensuales. También publican una revista e investigan sobre el uso de las plantas tradicionales de la región.

Para el Dr. Mabit, "un toxicómano es una persona que busca, de forma inconsciente, su propia iniciación en el mundo espiritual; pero lo hace sin guía y en malas condiciones, por lo que en lugar de liberarse, acaba en el infierno". (2)

La persona que se somete a un tratamiento en Takiwasi trabaja con sus sueños analizando el material onírico en dinámicas de grupo y tiene entrevistas personales de psicoterapia clásica, además de las actividades propias de la comunidad terapéutica que son trabajo, ergoterapia y deporte. Este proceso se complementa con los retiros en la selva llamados "dietas", que además de una dieta alimenticia libre de sal e ingiriendo "ciertas plantas que permiten reconectar con el mundo emocional", conlleva el aislamiento de todo lo que pueda resultar perturbador durante la experiencia con ayahuasca. En palabras de Mabit: "El adicto estará solo con la Naturaleza, con el único cuidado de uno de nosotros, que nos situamos a unos doscientos metros. Hay una total soledad; y ahí surge un trabajo de confrontación con uno mismo, de introspección espontánea. En la selva todo recobra un sentido. El adicto se hace conciente de que más allá de lo que ve hay un orden y de que no puede hacer lo que quiere y cuando quiere, porque eso no es la libertad". (1) La dieta supone ocho días de aislamiento total para luego volver al centro, donde permanece quince días más con control sobre ciertos alimentos o cosas que no puede hacer. Después continúa con la terapia y a los dos meses hay otra dieta. En el esquema terapéutico primero se trabaja con el cuerpo a través de la depuración física; luego se trabaja la vida familiar, las emociones, la afectividad, la seguridad; y en la tercera etapa se aborda la parte espiritual.

La evaluación se hace de tres formas: una la realiza el propio paciente a través de sus visiones o sueños; otra la realiza el quipo terapéutico bajo la guía de la ayahuasca y a través del trabajo ortodoxo de diagnóstico clínico físico y psicológico.

Manuel Almendro, un psicólogo transpersonal que entrevistó al Dr. Mabit en Tarapoto cuenta: "Cuando uno está en Takiwasi y participa de su comunión, se penetra en los caminos de la sabiduría perenne. La vieja alquimia, los procesos chamánicos, las enseñanzas orientales y cristianas parecen unificarse en este lugar que constituye un arquetipo del proceso para salir de la pecera". (1)

 

La terapia de Josep Maria Fericgla

Josep Maria Fericgla es psicólogo y doctor en antropología social, fundó el Institut de Prospectiva Antropológica, actualmente reconvertido en Sociedad de Etnopsicología Aplicada y Estudios Cognitivos, da clases en  las universidades de Salamanca y Barcelona; y es autor de diversos libros en relación con el tema de los enteógenos, entre ellos: Al trasluz de la ayahuasca y Los chamanismos a revisión. También organiza diversos talleres, congresos y cursos al respecto en España y Latinoamérica y es director de la "Colección Cogniciones" de la editorial Los Libros de la Liebre de Marzo.

Al igual que el Dr. Jacques Mabit, Fericgla ha estudiado personalmente con chamanes y ha puesto en marcha una terapia experimental con ayahuasca para tratar a politoxicómanos y personas con trastornos de personalidad. No obstante, a diferencia del doctor francés, a Fericgla siempre le ha preocupado "despojar de todo ingrediente exótico, de toda estética y de toda simbología indígena" la utilización occidental de los enteógenos en el contexto terapéutico.

Cuando entrevisté a Fericgla en Barcelona, le pregunté acerca de su trabajo con adictos y me comentó que en primer lugar, para él no existe la adicción. Dice que lo que realmente existe son una serie de comportamientos compulsivos que no sólo se dan con respecto a las drogas, sino a la televisión, la máquinas traga monedas, las relaciones enfermizas, etc. "Y todo comportamiento compulsivo lo que hace es estar llenando algún vacío interior de la persona", entonces lo que hay que hacer, desde su perspectiva no es tratar de cortar con la adicción, sino "descubrir qué es el vacío de cada persona, de dónde surgió el vacío", para entonces ayudarle a que lo llene para que así desaparezca el comportamiento compulsivo en cuestión.

Según me contó, hasta ahora sólo ha tratado con ayahuasca a pequeños grupos, pues sólo acepta los casos más extremos "politoxicómanos, reincidentes, personas con varios intentos de suicidio, no sólo chicos aburridos de la vida o neuróticos que empiezan a pincharse y sus papás asustados los mandan a la clínica, sino personas realmente con reincidencia de una gravedad". Y asegura que ha tenido un éxito de casi el 100%. "Claro que han sido sólo dos grupos piloto de seis personas cada uno, pero es la totalidad casi de la muestra que hemos analizado." Según cuenta:

Lo interesante con estas personas es que a veces ya habían probado la ayahuasca y algunos tenían un historial clínico de años... Entonces el protocolo consiste en hacerles pura terapia de sicología analítica... les hago análisis de sueños, procurando que ellos entiendan sus propios sueños, o sea dándoles a ellos mismos las pistas y diciéndoles, 'pues mira búscate ente símbolo, ahí tienes un diccionario de símbolos o esta enciclopedia general'; y ellos mismos a veces se sorprenden de que su símbolo está allí, 'además me encaja lo que dice aquí', digamos cuando empiezan a entender un poco y yo les explico mucho, les ayudo a que construyan su propio sistema de auto conocimiento, les explico muy a menudo cómo funciona nuestro inconsciente, cómo funciona nuestra psique, cómo funciona nuestro sistema nervioso, y así... (Ir a la entrevista completa con Joseph Maria Fericgla)

En su libro Chamanismos a revisión especifica que en el contexto de las sesiones, se pide a los pacientes que traigan fotografías, películas de su vida e imágenes arquetípicas sugerentes que se seleccionan para cada quien en las sesiones previas de análisis psicológico. Y luego, ya que están bajo el efecto de la ayahuasca, se pide a los asistentes que hablen de lo que descubren de sí mismos y de su relación con el mundo a partir del estímulo que representan las fotografías y videos escogidos. "Todo ello bajo la guía y sugerencias del conductor de la sesión, a la que denominamos ritual de experiencias emocionales correctivas o también experiencias estructurantes." (3)

 

Explica que a menudo los participantes son incapaces de verbalizar en el mismo momento lo que están sintiendo o descubriendo de sí mismos, pero la imagen evocadora que tienen delante, "amplificada por efecto del enteógeno, abre el camino hacia el origen del trauma". Como ejemplo del trabajo dice que puede surgir que a una joven, bajo el efecto de la ayahuasca se le desvelen las partes oscuras de su mente y de pronto recuerde o reviva haber sido violada por su padre en su infancia. Entonces el terapeuta, le hace ver "que no debe sentirse culpable por ello (como ha estado haciendo hasta el momento); que saque sin miedo el odio acumulado y enquistado y que, más adelante, deberá trabajar en su proceso de individuación y de crecimiento personal hacia la responsabilidad y la libertad, para perdonarlo y perdonarse si quiere vivir en paz y tener relaciones agradables con los hombres". De tal manera que:

A partir de la nueva metáfora, los pacientes inician la reconstrucción de sus emociones y de las asociaciones inconcientes... que guían sus vida.. Así es como los participantes en tales rituales de experiencias emocionales correctivas pueden seguir la búsqueda de sí mismos y organizar de forma más eficaz la integración de sus personajes interiores. Pero, obviamente, el terapeuta psiconauta debe haber hallado antes su propia metáfora, el sentido profundo de su vida, y adecuarla a fin de transformarla en un paradigma válido y útil para sus pacientes y su colectividad social. (3)

Fericgla considera que "no hay nada de exótico en ello y sí mucha ciencia aplicada", y que ésta es la mejor forma en que un terapeuta occidental puede interiorizar y retomar el papel tradicional de un chamán y aplicarlo al contexto cultural en el que vivimos y a su particular idiosincrasia. "Es mucho más que la simple importación de ritos exóticos, cuya pérdida de sentido exotérico y esotérico, los convierte en fáciles espectáculos folclóricos para consumidores crédulos y anhelantes de experiencias fáciles y agradables." Bajo su punto de vista, "los enteógenos deben reservarse para personas íntegras y maduras ya que su peor peligro es la alimentación del narcisismo, del ego, y ello es justamente contra lo que deben luchar de forma prioritaria los inmaduros."

Para saber más al respecto: Ir a la entrevista completa con Joseph Maria Fericgla y leer: Fericgla, Joseph Maria: Los chamanismos a revisión, Kairós, Barcelona, 2000

 

La adicción como emergencia espiritual según los Grof

Para los investigadores Christina y Stanislav Grof, cofundadores de la Psicología Transpersonal, el alcoholismo y cualquier tipo de adicción pueden considerarse como una forma extrema de de emergencia espiritual.

En las páginas de su libro La tormentosa búsqueda del Ser, los Grof distinguen entre un emerger y una emergencia espiritual en función de la rapidez y la intensidad del cambio radical de conciencia que puede experimentar una persona. Un emerger espiritual se define como "el proceso de despertar espiritual" tan sutil y gradual que prácticamente resulta imperceptible:

Tras un periodo de meses o años, una persona mira hacia atrás y se da cuenta de que se ha producido un cambio profundo en su comprensión del mundo, valores, normas éticas y estrategias vitales. Este cambio puede iniciarse con la lectura de un libro que contiene un mensaje tan claro y convincente que es imposible ignorarlo. A uno le queda un anhelo por conocer y experimentar más; luego, coincidiendo con ello, el autor del libro visita la ciudad para dar una conferencia. Lo que lleva a la persona a asociaciones con otras personas que comparten su emoción, luego al descubrimiento de otros libros y a asistir a más charlas y talleres. Ha empezado el viaje espiritual... (5)

Por contraposición, una emergencia espiritual ocurre cuendo el emerger espiritual es muy rápido y espectacular "y lo que es un proceso natural puede convertirse en una crisis". Según describen los Grof, las personas que sufren tales crisis se ven bombardeadas con experiencias internas que cambian de un modo abrupto sus viejas creencias y su modo de vivir y sus relaciones con la realidad varían con rapidez:

"De repente se sienten incómodos en su anterior mundo familiar y pueden encontrar difícil el dar respuesta a las exigencias de la vida cotidiana. En el aspecto físico pueden experimentar poderosas energías que circulan a través de su cuerpo y les producen temblores incontrolables. Temerosos y planteaando resistencias, pueden dedicar mucho tiempo y esfuerzos a controlar lo que parece ser un acontecimiento interno que los supera. Pueden verse empujados a hablar sobre sus experiencias e introspecciones con cualquiera que esté a su alcance, dando la sensación de estar fuera de la realidad, de estar desmembrados o ser mesiánicos." (5)

No obstante, los Grof sostienen que un proceso de emergencia espiritual es "por su naturaleza potencialmente curativo y transformador" ya que la activación de la psiquie que caracteriza dichas crisis involucra un despeje radical de viejos recuerdos e impresiones traumáticas. Sin embargo, para que este potencial se manifieste, es necesario que el proceso no se vea interrumpido sino apoyado por amigos, familiares y profesionales que lo entiendan como tal y que no lo clasifiquen como una enfermedad mental y lo traten con antipsicóticos.

Desde esta óptica, el alcoholismo y cualquier tipode adicción pueden considerarse como una forma extrema de de emergencia espiritual. Según explican los Grof en "La adicción como emergencia espiritual", quinto capítulo de La tormentosa búsqueda del Ser, para muchas personas, "un repentino y profundo despertar espiritual" desencadena una vida de sobriedad y un giro radical respecto a las que hayan sido sus consideraciones espirituales previas.

Aseguran que cuando una persona "toca fondo", casi por regla general tiene la oportunidad de llevar una vida más elevada a partir del acontecimiento que suscita este hecho. Así resulta que los lugares más insospechados, tales como celdas, callejones, hospitales, los lavabos de un bar o el suelo de la propia casa, pueden presenciar crisis transformativas de enrome magnitud: "Sea cual sea el camino, muchas personas que han conocido las profundidades del alcoholismo y la adicción a las drogas, han tocado fondo y han despertado a una nueva vida, desarrollan algún tipo de relación con un Poder Superior definido por ellos mismos: una comunidad de personas, el Yo interno, la fuerza creativa o Dios." (5)

Según sus observaciones existen dos conexiones entre el despertar espiritual y la adicción. Aunque analizan específicamente al caso del alcoholismo, advierten que lo mismo puede aplicarse a cualquier otra droga psicoactiva:

1. Algunas personas desarrollan alcoholismo, dependencia a las drogas u otras adicciones a lo largo de una emergencia espiritual.

Christina Grof, quien sufrió de alcoholismo para palear los síntomas de su propia emergencia espiritual, asegura que "el alcohol o las drogas pueden proporcionar una vía de escape provisional de las presiones, dolor y caos del mundo interno y de la alienación que podemos experimentar con respecto al mundo externo". No obstante advierte que aunque muchas personas llegan a través de las adicciones a una vida más libre, más productiva y más ilumindada tras su recuperación, hay miles que no lo logran, dado lo cual "no recomendaría nunca esta forma tan peligrosa de emergencia espiritual como vía de transformación". (5)

2. Muchos alcohólicos y adictos poseen gran sensibilidad, intuición o naturaleza mística que, mientras que en otras culturas es algo deseado, en el mundo moderno les causa problemas y contribuye a su conducta adictiva.

Dicen los Grof que esto es evidente al escuchar que muchos alcohólicos en recuperación señalan que siempre se sintieron distintos o marginados, pero que cuando toman su primera copa o su primera droga, les parece que el dolor de la separación desaparece de repente y se sienten integrados. Mencionan que para mucha gente, "este sentido de conexión puede ser una triste caricatura del estado de unión mística, una seudosatisfacción o un profundo anhelo por un sentido más amplio del Yo."

Sin ambargo acotan que pueden existir otra razón para el alcoholismo, también relacionada con el impulso innato hacia el despertar espiritual, ya que hay un gran número de personas que adictas que proceden de familias disfuncionales, con frecuencia en situaciones de abuso emocional, físico y sexual y a veces con padres químico-dependientes que al retirarse a sus mundos internos en busca de protección, comodidad y un sentido de conexión, desarrollan una conexión interna tan fuerte que su despertar espiritual puede comenzar en la niñez y más tarde, cuando crecen y se ven forzados a encajar en una sociedad en la que la racionalidad es el modo aceptado de operar y la intuición se considera débil e inadecuada, experimentan un gran dolor y un constante rechazo al tiempo que sienten un anhelo inconciente de volver a los ámbitos internos que les producían consuelo, seguridad y una relación con algo que está más allá del sufrimiento individual.

Bajo tales condiciones, cuando llega su primera copa o su primer sustancia psicoactiva, sus problemas parecen resolverse: "Su tensión disminuye y sus diferencias se hacen difusas a medida que sus límites individuales parecen deshacerse y se desplazan a un estado de seudounidad. Socialmente se vuelven personas más relajadas a medida que participan de actividades muy aceptadas. Si tienen predisposición para el alcoholismo o la dependencia a las drogas, como la han tenido sus padres, pueden volverse adictos en un corto periodo de tiempo". (5)

Christina y Stanislav Grof concluyen su capítulo dedicado a la adicción como emergencia espiritual con la siguiente reflexión:

El hecho de que el alcoholismo y la dependencia de las drogas, así como otras adicciones, sean en muchos casos formas de emergencia espiritual tiene grandes consecuencias. Por ejemplo, hay millones de personas en los Estados Unidos y la ex-Unión Soviética, Japón, Eurpoa y Autralia, así como en otras regiones del mundo, que sufren los estragos del alcoholismo y la adicción a las drogas. Uno de nuestros sueños es que, mediante una comprensión y una guía cariñosa, cada uno de los numerosos adictos y alcohólicos que están al borde del renacimiento den el paso hacia un modo de vida espiritual: tal vez si dichas personas encuentran algún grado de serenidad interna, puedan tener un impacto positivo en la comunidad en su conjunto mientras ésta lucha por la paz. (5)

(Ver más acerca de los distintos tipos de emergencias espirituales en Espiritualidad y terapias)

Christina Grof fundó en 1980 la Red de Emergencia Espiritual para asistir a las personas que atraviesan por tales trances y para formar terapeutas que puedan apoyarlos. Actualmente ha crecido hasta convertirse en una organización internacional que ofrece asistencia terapéutica en diversos países, educación e información par las personas que pasan por un proceso de transformación, así como para sus familias, amigos y profesionales que les rodean.

Para mayor información, contactar con el Institute of Transpersonal Psychology y leer: Grof, Christina y Stanislav: La tormentosa búsqueda del Ser, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1990.

 

La hipnosis regresiva de Brian Weiss

El doctor Brian Weiss, graduado de las universidades de Columbia como médico y de Yale como psiquiatra, es catedrático de psicofarmacología y psiquiatría biológica, y ha escrito tres libros, Muchas vidas, muchos maestros, Lazos de amor y A través del tiempo. En todos ellos relata su descubrimiento de una técnica de regresión hipnótica y la afinación de la misma para curar casos graves de fobias, ansiedades, depresiones y adicciones.

En el prólogo de su primer libro, el doctor Weiss confiesa que le llevó mucho tiempo decidirse a escribir sobre esto, "cuatro años reunir valor para aceptar el riesgo profesional de revelar esta información nada ortodoxa". (9) Posteriormente relata su primer caso espectacular de regresiones hipnóticas hacia lo que en la literatura esotérica y las religiones orientales se conoce desde hace siglos como "vidas pasadas".

Tras varios años de utilizar la hipnosis como herramienta terapéutica, Weiss la probó para buscar el origen de la ansiedad, los ataques de pánico y las fobias de una paciente llamada Catherine. El doctor relata cómo fue que bajo hipnosis Catherine recuperó recuerdos de "vidas pasadas" que resultaron ser los factores causantes de sus síntomas. También actuó como conducto para recibir información procedente de "entidades espirituales" altamente evolucionados que ofrecieron datos necesarios para su recuperación y la de otros pacientes y en pocos meses sus síntomas desaparecieron "y reanudó su vida más feliz que nunca".

Cuenta el doctor que cuando estos hechos comenzaron a suceder se sintió absolutamente asombrado y desconcertado, pues en sus estudios no había nada que le hubiese preparado para algo semejante:

"No tengo explicaciones científicas de lo que ocurrió. En la mente humana hay demasiadas cosas que están más allá de nuestra comprensión. Tal vez Catherine, bajo hipnosis, pudo centrarse en esa parte de su mente subconciente que acumulaba verdaderos recuerdos de vidas pasadas; tal vez utilizó aquello que el psicoanalista Carl Jung denominó 'inconciente colectivo': la fuente de energía que nos rodea y contiene los recuerdos de toda la raza humana..." (9)

Weiss no es el único profesional de la psiquiatría que se ha topado con estas cuestiones, pero quizá es uno de los primeros que se ha atrevido a escribir al respecto. Otros casos significativos son los del doctor Stanislav Grof, cofundador de la Psicología Transpersonal (ver más sobre él en Cartografía de la experiencia psicoactiva), el doctor Roger Woolger (autor de Otras vidas, otras identidades); los doctores C.J. Ducasse, Martin Ebon, Helen Wambach, Gertrude Schmeider, Frederick Lenz, Edith Fiore, Brabara Ann Brennan (autora de Manos que curan y Hágase la luz) y el doctor Ian Stevenson quien ha reunido más de dos mil ejemplos de niños con recuerdos y experiencias del tipo de la reencarnación, como xenoglosia, que es la capacidad de hablar un idioma extranjero al que nunca se ha estado expuesto.

No obstante, como asegura el mismo Weiss, "la investigación científicamente rigurosa de estos temas está todavía en mantillas. Si bien se están dando grandes pasos para descubrir esta información, el proceso es lento y encuentra mucha resistencia tanto por parte de los científicos como de los legos." (9)

Mientras se llava a cabo esta investigación, el doctor Weiss se dedica a sentar precedentes curando a cientos de personas que se ponen en sus manos.

Según se desprende de las observaciones de Weiss, el origen común de la adicción es la necesidad de protección con un fuerte elemento de escapismo, pues las drogas proporcionan un método para reprimir recuerdos o sentimientos. Cuando la persona se encuentra ante una situación que le parece intolerable y cuya intencidad le sobrepasa, puede recurrir al sucicidio en casos de desesperación absoluta, o al embotamiento de la conciencia a través de psicoactivos cuando la situación intolerable es crónica y la persona se siente impotente para cambiarla.

En estos casos la adicción es, según Weiss, una forma lenta de sucicidio: "A veces, quienes abusan de sustancias y se someten a la terapia de regresión a vidas pasadas descubren que se han suicidado en otras vidas y que aquello de lo que pretendían huir anteriormente ha reemergido ahora con mayor violencia. Esta vez la necesidad de escapar se ha traducido en un suicidio más lento y el escapismo de la adicción." Y "la única manera de deshacerse tanto de ese problema vital como de la trampa de las drogas es enfrentarse a ellos y resolverslos de un modo espiritual y realista". (8)

La hipnosis que practica Weiss no es de tipo sugestiva (de aquellas cuyo objetivo es reprogamar los hábitos de la persona), sino regresiva. Esto significa que bajo el estado de receptividad y relajación inducido por hipnosis, se puede acceder a los recuerdos que guardan relación con el origen de la adicción o la conducta a tratar, ya sea en esta vida o en vidas pasadas. Según ha comprobado Weiss, cuando un paciente logra llegar a las verdaderas causas de sus miedos subyacentes liberando las emociones retenidas, invariablemente se cura el transtorno de manera permanente.

Weiss no trata a pacientes que se encuentran en la etapa aguda de una adicción al alcohol o a otras drogas, pues considera que la hipnosis no es efectiva cuando una persona está bajo la influencia de sustancias psicoactivas:

Los que vienen a mi consultorio han seguido generalmente un programa de desintoxicación y tienen interés en resolver problemas cruciales de su vida. Con frecuencia han llegado a la conclusión de que el abuso de sustancias es un síntoma que ha suprimido o les ha proporcionado un modo de escapar de traumas dolorosos. Y con frecuencia, estos pacientes reconocen que su adicción era mucho más dolorosa que el suceso traumático inicial. El trabajo con el niño interior y la terapia de regresión a vidas pasadas proporciona un método para suprimir tanto el dolor como la conducta de inadaptación. Desde la perspectiva del niño interior, los hábitos perjudiciales parecen valer la pena si alivian tan enorme dolor. Pero desde la perspectiva del adulto, el dolor puede parecer manejable. Uno puede librarse de él y, de ese modo, desaparece también la necesidad de embotar, de insensibilizar y de mantener hábitos protectores. (8)

Dice Weiss que las cusas subyacentes de la adicción pueden tener sus raíces en relaciones familiares difíciles y/o en un abuso infantil previo. Asímismo: "En algunos pacientes el problema central puede estar relacionado con sentimientos de cólera o violencia, puesto que el consumo de alcohol y drogas facilita la expresión de dichos sentimientos. En otros puede tratarse de un problema de valor o autoestima. El alcohol puede proporcionar una falsa confianza en uno mismo." (8)

La clave está en que la persona comprenda los patrones repetitivos de conducta destructiva hacia ella misma y hacia los demás que abarcan a veces vidas enteras y se liberare del miedo:

"El mecanismo curativo central de la terapia de regresión a vidas pasadas es la transmutación del miedo en amor. Este es el mensaje de curación que quienes han experimentado la regresión a vidas pasadas difunden y practican." Y ¿cómo se lleva a cabo esta transmutación? "Conociéndose a sí mismo. Mirando hacia adentro y viendo con claridad. Comprendiendo y adquiriendo sabiduría. Esto nos ayuda a ser más alegres y apacibles. Ésta es la esencia de cualquier curación de vidas pasadas." (8)

Por último, cito aquí otra consideración crucial del doctor Bran Weiss:

Los adictos en proceso de recuperación pueden ser excelentes candidatos para la terapia de regresión a vidas pasadas, porque el problema del alcoholismo o la drogadicción suele encontrarse en el centro de una trayectoria espiritual. La recompensa para queines superan la adicción es inestimable. El proceso puede proporcionar una vía acelerada de crecimiento espiritual. Mediante la comprensión, la fe y la sabiduría se pueden superar el alcoholismo y la drogadicción. (8)

Para mayor información acerca de la hipnosis regresiva recomiendo leer los libros del doctor Weis, especialmente A través del tiempo, en el que dedica un capítulo especial al tema de la adicción y ofrece un ejercicio de relajación y autohipnosis regresiva muy efectivo.

 

 

/ La dimensión espiritual para sanar las adicciones según Cunningham y Ramer

Donna Cunningham tenía varios años trabajando como terapeuta especializada en tratar a personas con adicciones y a los miembros de sus familias cuando entró en contacto con Andrew Ramer, un sanador y canalizador que le ayudó a vislumbrar la dimensión espiritual de las adicciones y la manera de sanarlas. Ambos desarrollaron juntos un método de sanación combinando la experiencia de Danna con la información canalizada por Andrew. Tiempo después de aplicarla con éxito, escribieron dos libros: The spiritual dimensions of healing addictions (10) y Further dimensions of healing addictions (11).

 

En The spiritual dimensions of healing addictions (10) abordan las necesidades espirituales y los dilemas experimentados por la personalidad adictiva, asumiendo que la mayoría de los adictos no saben cómo manifestar sus sueños y visiones y tienen problemas para manejar ciertas emociones como el miedo, el enojo, el resentimiento y la culpa, por lo que tienden a usar alguna o varias substancias para reprimir esos sentimientos.

Todos venimos a la vida con una tarea querealizar, algunos de los que se convierten en adictos han escogido tareas más difíciles que las personas ordinarias. Algunos de hecho, cienen con propósitos tan fuera de lo ordinario que su vida es difícil. La adicción se desarrolla a menudo como una manera de evitar la tarea que acordaste hacer, y que ahora encuentras sobrecogedoramente difícil de llevar a cabo. En tales casos, la causa espiritual no tiene que ver con el reto de superar una adicción en sí, sino de lo que estás evitando hacer o en aquello que te has rendido. Cuando hablamos acerca de VISIÓN en este libro, estamos hablando de nuestra habilidad de percibir y participar en la realidad más amplia, reteniendo un recuerdo, aunque sea débil, de nuestro Ser Superior y de las tareas y propósitos de nuestra vida. Parte del proceso de sanar es recuperar la visión y llevar a cabo la tarea. En este volumen sugerimos maneras de hacerlo. (10)

Aseguran también que cuando las personas logran suspender el uso de las substancias, los sentimientos reprimidos surgen para ser confrontados y hay que lidiar con ellos. Además de esto es necesario revertir el daño que han sufrido tanto el cuerpo físico, como los cuerpos sutiles y todo el sistema de chakras. Sin esta acción conjunta, la simple retirada de la sustancia no traerá la paz a la persona adicta que continuará sufriendo y tendrá mayores posibilidades de recaeer en la adicción empeorando cada vez más su situación

Es por eso que de entrada nos dicen los autores que "la adicción es un problema complejo que requiere distintas clases de sanación en distintos niveles". Es por eso que si la adicción se manifiesta en los planos físico, mental, emocional y espiritual, es necesario que sea tratada también desde los cuatro aspectos. Para quienes tengan intención de sanar su adicción recomiendan pues que simultáneamente:

1. Se sometan a un tratamiento médico para reparar el daño físico;

2. Busquen un psicólogo o un grupo de ayuda para tratar la parte emocional;

3. Procuren informarse y educarse sobre los efectos de las drogas para actuar en el nivel mental; e

4. Identifiquen las dificultades espirituales que pueden estar conduciéndolos al abuso de sustancias y exploren herramientas alternativas para sanar.

Ambos libros están enfocados para llevar a cabo estas dos últimas tareas.

En Further dimensions of healing addictions, a manera de introducción, nos dicen que las substancias adictivas son "herramientas de poder", a través de las cuales "los usuarios esperan adquirir fuerzas para realizar sus visiones":

Son herramientas, exactamente como el fuego. Con la flama baja puedes cocinar, con la flama alta y por mucho mucho tiempo, tu comida se quema. Un error de la prohibición es que se enfocaron en el exceso como algo malo, así es que trataron de prohibir todo en lugar de aprender qué cosa es el exceso. Los adictos cometen el error opuesto. Ellos piensan: "Si poco es bueno, más debe ser mejor". [...] Estas sustancias tenían usos rituales para abrir ventanas a la percepción y tomar conciencia de la propia energía. Generalmente se usaban en grupo sólo en raras ocasiones y de maneras que no eran destructivas. [...] Nuestra cultura actual ha perdido de vista esos rituales, así es que vuelven una y otra vez a la herramienta de poder, ya que en algún nivel de la conciencia recuerdan que era útil. Sin embargo, ya nadie sabe cómo usarlas propiamente y en lugar de eso abusamos de ellas. (11)

Posteriormente explican qué son los cuerpos sutiles y los chakras, cuáles son las funciones que cumplen cada uno, la manera en que pueden bloquearse y los efectos de estos bloqueos. Hablan también del karma y los patrones heredados de vidas pasadas, así como de los fundamentos de la curación con esencias y cristales. A fin de ayudar a los adictos a identificar las dificultades espirituales que los llevaron a involucrarse en el abuso de sustancias, utilizan un capítulo distinto para tratar cada una de las principales drogas adictivas: la cafeína, el tabaco, la marihuana, el azúcar, el alcohol, la cocaína, la heroína y las drogas sintéticas.

En cada capítulo hacen un recuento histórico acerca de la manera en que cada una de estas "herramientas de poder" era usada en la antigüedad, para describir a continuación cómo es que se fue perdiendo el conocimiento y la finalidad de su utilización, hasta llegar a nuestros días de abuso y desconexión.

Luego describen los principales patrones emocionales latentes en cada caso y los distintos chakras que afecta cada sustancia. Por último ofrecen técnicas para revertir los daños ocasionados tanto en el cuerpo emocional como en los cuerpos sutiles. Estas técnicas están basadas en ejercicios de visualización, aromoterapia, gemoterapia y la observación de ciertos diagramas canalizados por Andrew para reprogramar las biocomputadoras que son nuestros cerebros.

Según afirman: "Los hábitos, como las adicciones están impresos dentro de nuestros circuitos cerebrales de la misma manera en que los circuitos de una computadora son programados. Para interrumpir un hábito, necesitas borrar y reprogramar el circuito", y para eso sirven los diferentes diagramas canalizados para cada tipo de droga. Estos diagramas deben mirarse de arriba a abajo o dibujarse 25 veces consecutivas en tres sesiones por día. Además se recomienda mirarlos cuando se sientan deseos de caer en la tentación de usar nuevamente la droga.

Desde su perspectiva, el peligro de la adicción se incrementa conforme la sociedad desconoce sus propias raíces y sus experiencias dentro de la dimensión de los sueños. Consideran que el abuso de sustancias constituye hoy en día una verdadera epidemia de serias proporciones "que tiene mucho que ver con la condición espiritual de nuestra cultura y con nuestra pérdida de contacto con los otros niveles de realidad". Por ello les parece que "estamos en una crisis que tiene que ver con nuestro propósito de grupo y nuestra visión grupal, lo cual sólo puede entenderse si miramos la historia de la humanidad en conjunto". (11)

A manera de conclusión, Donna y Andrew advierten en su segundo libro lo siguiente:

Todas las enfermedades físicas, incluyendo la adicción, tienen largas historias de desequilibrios mentales, emocionales y espirituales que las crearon y que comenzaron mucho tiempo antes de que el problema físico se manifestara. Nadie se enferma de un día para otro, ni se vuelve adicto de un día para otro -y nadie se cura tampoco de un día para otro.

Muchas personas se vuelven hacia los métodos alternativos de sanación porque se encuentran desilusionados de la medicina convencional y los terapeutas convencionales. Desde el principio hemos visto que el trabajo compartido en estos dos volúmenes es un complemento del cuidado médico de la salud, de los programas de desintoxicación y de recuperación. Aunque tu Ser Superior sea espiritual, si tomas este libro y crees que te puedes sanar sólo a través de él, estarás siendo negligente con los aspectos mental, emocional y físico de quien tú eres, y este enfoque será otra fuente de desilusión para ti.

Pero si ves todos los métodos de curación de adicciones que hemos puesto a tu disposición como las diferentes herramientas que ofrece una ferretería, puedes considerarlas y probarlas para encontrar cuáles de ellas funcionan mejor en relación con el tipo de trabajo que necesitas realizar a fin de recuperarte y renovar tu vida [...]

Todos los adictos en recuperación han sido heridos y tienen sueños. Es por eso que pueden encontrar que, comforme completan su proceso, pueden sentirse interesados por el trabajo de sanar a otros. Creemos que la experiencia de pasar por una adicción y recobrarse de ella son prerequisitos para convertirse en un sanador, aunque nuestro sentido de lo que es un sanador es muy fluido. Un chef puede ser un sanador, y también un jardinero, una esteticista o un pianista. (11)

 

 

FUENTES DE INFORMACIÓN ACERCA DE LA ADICCIÓN

1.   Almendro, Manuel: "Método revolucionario para curar toxicómanos", Revista Más Allá, 1998.

2. Chokhan, R. M.: Drug addiction and therapy: A Vipassana Perspective, Vipassana Research Institute, Dhamma Giri, Igatpuri-422 403, Maharashtra, India, s/f.

3. Fericgla, Joseph María: Los chamanismos a revisión, Kairós, Barcelona, 2000.

4. Hart, William: La Vipassana, el arte de la meditación budista, Edaf, Madrid, 1994.

5. Grof, Christina y Stanislav: La tormentosa búsqueda del Ser, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1990.

6.   Mabit M. Jacques: "El cuerpo como instrumento de la iniciación shamánica", internet: www.ayahuasca-wasi.com/

7. Malpica, Karina: "Vipassana: una joya dorada en la aventura del conocimiento de la conciencia", DFIR, internet: www.skaysolutions.com/dfir

8. Weiss, Brian: A través del tiempo, Punto de lectura, Madrid, España, 2001.

9. Weiss, Brian: Muchas vidas, muchos maestros, Punto de lectura, Madrid, España, 2000.

10. Cunningham, Danna y Andrew Ramer: The Spiritual dimensions of healing addictions, Cassandra Press, CA, USA, 1986.

11. Cunningham, Danna y Andrew Ramer: Further dimensions of healing addictions, Cassandra Press, CA, USA, 1988.

12. Dathlefsen, Thorwald y Rüdiger Dahlke: La enfermedad como camino, Plaja & Janés, España, 200.

En internet:

Alcohólicos Anónimos: www.alcoholics-anonymous.org/

Alcohólicos Anónimos España: www.alcoholicos-anonimos.com

Alcohólicos Anónimos México: www.alcoholicos-anonimos.org.mx/

Narcóticos Anónimos Latinoamérica: www.nuestra-net.com/na-latina/html/index.html

Narcóticos Anónimos Región México: www.namexico.org.mx/

Fundación Vipassana: www.neru.dhamma.org/

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